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Neozoico (NZO)

 

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Tierra

Era Neozoica. Período Cuaternario. Época del Pleistoceno Inferior. Comienza un tiempo de glaciaciones, un frío ascendente en todo el planeta con algunos periodos interglaciares, en los que remite el frío. Las temperaturas tienden a ser más templadas en la zona ecuatorial, y los continentes, que tienen ya unos perfiles similares a los contemporáneos, se cubren poco a poco de hielo por las zonas más norteñas y altas, glaciares que llegan a cubrir más de una cuarta parte de la superficie terrestre. Las regiones libres de hielo, como África, conservan groso modo la flora y la fauna que tenían en el Plioceno. En Europa da comienzo la Glaciación Biber, que para algunos se inició en -2’5 m y para otros no existe. Sí que es absolutamente segura la existencia de un sistema glaciar en Escandinavia que avanza en dos frentes, hacia el sur y el este a través del norte de Alemania y la parte occidental de Rusia, y hacia el suroeste por las Islas Británicas. Otro gran sistema glaciar del hemisferio norte cubre la mayor parte de Siberia, un tercero en Canadá con límite en los Estados Unidos y por supuesto, ya desde hace mucho, las regiones del Ártico y la Antártida están recubiertas por casquetes helados. La nieve se acumula ahora en los picos de las montañas altas de todo el mundo, y la acción de los glaciares tiene unos efectos topográficos tan enormes que han esculpido la geografía de un modo perceptible aún hoy. Mientras se acumula hielo y nieve en las latitudes altas, en las bajas aumentan las lluvias y la vida florece en todas sus formas. El zorro avanza desde sus nichos de África y Europa hasta el norte de Asia siguiendo las variaciones de la capa forestal, la marta hace el camino inverso, las hienas y los equinos en sus distintas especies prosperan en todas partes y el mamut continúa su expansión euroasiática y norteamericana

África

La aparición de la cultura Olduvayense en África oriental marca otro tipo de periodización histórica, en este caso referida al acontecer humano, que en su primera etapa se denomina Paleolítico (“piedra antigua”) y a su vez se subdivide en varias fases. La primera es el Paleolítico Inferior, llamado así porque los fósiles de este tiempo están en las capas terrestres más profundas, debido a los procesos de sedimentación. Como se refiere a una industria, las fechas de la aparición del Paleolítico varían según las regiones, de momento solo en África y no en todas las zonas. Este tiempo se caracteriza por las herramientas, pero también por asuntos como que los homo comienzan a practicar el nomadismo en busca de alimento y establecen hábitats provisionales, por lo general cerca de ríos y lagos. La vivienda se transforma poco a poco, desde las iniciales cuevas en las que se protege el homo habilis y sus sucesores de las inclemencias del clima hasta la construcción de cabañas, el arte, las armas, los rituales mágicos… acontecimientos estos del próximo futuro que no deben figurar aquí

Sí que corresponde a este momento la aparición del paranthropus robustus de Sudáfrica, un homínido con estatura media de 1’20 mts., 35 kgs., bípedo, de fuertes mandíbulas y esmalte dental grueso que indica una dieta vegetal de raíces duras, sin que se descarten las proteínas animales. Su volumen cerebral es de 530 cc., con el rostro plano y poca frente, pulgar oponible y gran dimorfismo sexual. Existen indicios de que utiliza huesos de animales afilados para excavar los montículos de las termitas, que abundan en los ambientes de sabana de Kromdraai y Swartkrans. La aparición del robustus se asocia a un resecamiento del clima en todo el sur africano

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Tierra

El período de grandes convulsiones orogénicas culmina con la formación de las cadenas montañosas del Tauro y los Zagros, la delineación definitiva de las costas del Mar Rojo, el hundimiento del valle del Rift y la creación de una fosa en Mesopotamia que muere en el Golfo Pérsico. También se forman los Grandes Lagos de África oriental, no muy lejos de donde el monte Kenia escupe lava. En cuanto a la fauna, el cerdo es endémico en todos los continentes, y entre los proboscídeos aparece uno de los mayores de todos los tiempos, el archidiskodon meridionalis, de 4’5 mts. de altura, habitante de zonas de estepa o bosque ralo en el norte de África y en Eurasia

África

En lo que respecta al homo habilis, la experiencia y el aprendizaje, pero también la capacidad cerebral y probablemente alguna mutación genética amplían su espacio cognitivo. El cerebro crece a medida que el cúmulo de conocimientos se va agrandando y transmitiendo, y este desarrollo se refleja no solo en la actitud personal hacia las innovaciones sino en la estructura de los grupos, cada vez más complejos, que obliga a cada individuo a actuar de forma que su conducta sea  interpretada por los otros de modo conveniente. Se produce por tanto en el homo un desarrollo que es psicológico, porque le da conciencia de las oportunidades, pero también conceptual, de comprensión del espacio-tiempo, que le proporciona ayuda entre otras cosas para desplazarse por grandes territorios en busca de comida. Un prueba de ello es que se han encontrado herramientas de piedra de tipo Olduvayense (es decir de homo habilis) en la Cueva Wonderwerk de Sudáfrica, muy lejos de sus territorios de origen. El habilis se ha abierto a un nuevo mundo en todos los sentidos, por las razones dichas y sin duda por algunas más, como la liberación de las manos prensiles gracias al bipedismo. Esta liberación está también en el origen de la producción de herramientas, una industria que aunque a su vez precise, como ya se indicó, de un aumento de la complejidad cerebral, no supone que la inteligencia corra pareja a la evolución de los útiles. El desarrollo del tejido cerebral es muy costoso, necesita una cantidad considerable de recursos orgánicos y energéticos, que se consiguen en buena parte gracias al acceso a fuentes exclusivas de alimentación, a las que otros animales no llegan, como la médula ósea, portadora de ácidos grasos de cadena larga vitales para este crecimiento. La ingesta de carne contribuye pues al desarrollo de la especie en forma directa y en forma tangencial, a través de una reducción del aparato masticatorio que posibilita algunos cambios en el parietal y en los lóbulos frontales. Junto al desarrollo de la circunvolución de Broca y unas asimetrías cerebrales parecidas ya a las del hombre moderno, estas evoluciones abren las puertas para la comunicación oral, aunque en el asunto del habla todo es especulativo. La cabeza del fémur es mayor y más redonda que la de otros homínidos, y pese a que el habilis camina erguido sus brazos son simiescos, largos con respecto a las piernas. La infancia dura cinco años y la juventud otros cinco, después de lo cual ya puede reproducirse. En cuanto al proceso de fabricación de útiles es básico, se coge una piedra, que denominamos núcleo, y se rompe con otra, conocida como percutor, hasta que adquiera un filo capaz de atravesar pieles duras. En la terminología sajona se les denomina choppers. Se sabe que el homo habilis utiliza lanzas, fabricadas muy toscamente, con un palo de madera  

Los homínidos de Sudáfrica continúan con su evolución, que ahora se refleja en el cráneo de una mujer adulta de una nueva especie, el australopithecus robustus de Swartkrans y otros lugares. Tiene 530 cc. de capacidad craneal, molares grandes, cara más corta que el australopithecus africanus y cresta sagital. Sus restos se encuentran junto a huesos afilados y quemados, como si hubiesen servido para excavar

Europa

En Europa hablaremos de una musaraña, la nesiotites hidalgo de Menorca y Mallorca, llegada probablemente al territorio a través del hielo del período glacial, lo que nos revela que ambas islas están ahora unidas, justo en el momento en que comienza el interglaciar Biber-Donau

América

Los camélidos prosperan en Sudamérica, diversificándose en guanacos, alpacas, llamas y vicuñas a partir del hemiauchenia que llegó del norte

Oceanía

Y aquí una serpiente, la wonambi naracoortensis de Australia, de entre 5 y 6 mts. de longitud, que ahoga a sus presas sin necesidad de veneno 

 -1’98 m

África

Una nueva especie en Sudáfrica, el australopithecus sediba, en Malapa, al noroeste de Johannesburgo. Son restos de dos individuos, una hembra adulta y un joven macho, posiblemente madre e hijo, que mueren en algún accidente. Su pelvis es corta y ancha, como la de un homo, pero el cerebro más pequeño, de 450 cc., brazos muy largos y altura de 1’30 mts. El cráneo y la dentición recuerdan mucho al australopithecus africanus, pero con pómulos suaves, nariz reducida y piernas más largas. Dada la fecha de su aparición es bastante posible que habilis y rudolfensis ( si es que no son el mismo) sean sus parientes, pero no sus antepasados directos. O quizá desciende del africanus y se acerca al homo, o es una rama lateral

  -1’9 m

Tierra

La aparición de industria lítica en Riwat, Punjab, en el sur de Asia, está avalada con una datación por paleomagnetismo que parece correcta, y de confirmarse supondría una migración bastante anterior en el tiempo de grupos de homo, desde África al continente asiático y quizá a Europa. Otra posibilidad es que la migración se produzca en este momento y sea muy rápida, de grupos pequeños con las detenciones mínimas. Lo encontrado son 607 piezas de corte sencillo, con huesos asociados al yacimiento pero sin marcas de incisión

 -1’83 m

Asia

Y para abundar en el asunto aparece un hacha de mano de cuarcita en Bukit Bunuh, en el estado de Perak de la Península Malaya, que en este momento es impactada por un meteorito. Este hallazgo refuerza la teoría de la migración de grupos de homo desde África en -1’9 m 

- 1’8 m

Tierra

La inclinación del eje terrestre, junto a la menor incidencia del calor del Sol en los polos y la excentricidad de la órbita de la Tierra son las tres causas principales de las glaciaciones. Se inicia aquí la primera (para algunos fue la Biber) llamada Donau en la Europa alpina y Jersey en Norteamérica, con una bajada de las temperaturas y por tanto del nivel de los mares que afecta a todo el mundo, como prueba el hecho de que Sumatra, Java, Bali y Borneo se unan entre sí y con el continente asiático. En África se produce la conexión del Nilo con algunas cuencas fluviales etíopes y con los Grandes Lagos, y a partir de este momento comienzan las crecidas anuales del gran río y la modificación del territorio a su alrededor. En general aumenta la aridez en todos los continentes, con la inevitable incidencia en los organismos vivos. Los mamíferos de Europa y América tienen que adaptarse para sobrevivir en la tundra e incluso sobre el hielo, cosa que algunos como el gliptodonte, el smilodon, el mamut, el reno, el oso polar y el rinoceronte lanudo logran finalmente. Otros se adaptan para prosperar en todos los climas, véase el alce, zorro, gato montés y bisonte. En Asia sudoeste aparecen formas de lobo, en toda Eurasia prospera el mammuthus meridionalis y en el este africano surge quizá el homo erectus, que supone un salto extraordinario en cuanto a las capacidades cognitivas del homo. Lo del “quizá” se debe a que sobre su origen hay teorías para todos los gustos. De momento un retrato general: es omnívoro, carroñero y cazador, con tamaño corporal superior al del habilis, prognatismo facial, es decir proyección hacia afuera de la cara, que se va estrechando según sube hasta deshacerse en una frente huidiza, los molares grandes pero menores que en los australopithecus y sin mentón. La capacidad craneal supera en general los 850 cc., aunque con variaciones de unos ejemplares a otros, el cráneo es de paredes gruesas y tiene una forma muy característica. Posee ya casi todas las condiciones para el lenguaje, incluido un incremento del tamaño cerebral que colateralmente afecta al canal de parto (necesita ensancharse para darle salida). El período de lactancia y aprendizaje aumenta e influye a su vez en la intensificación de los lazos sociales, con rebaja de la competencia entre machos y el corolario de un menor dimorfismo sexual. La comparación de las medidas de los molares con respecto al cerebro indican que emplea menos tiempo en comer que otros homínidos, es decir que usa el fuego (quizá en un momento algo posterior a este) aunque no lo sabe producir. Un extraordinario avance del erectus, a la vista de los fósiles que han aparecido en islas, es la construcción de balsas, aunque sean de troncos. En cuanto a las herramientas son bifaces, es decir talladas por dos lados con un percutor que es a veces de madera o hueso, menos duro que el núcleo. Frente a la teoría de que fue el homo habilis quien cruzó cien o doscientos mil años atrás las fronteras africanas existe la tesis del erectus como primer homo viajero intercontinental, desde África a Eurasia por el Sinaí y Palestina siguiendo los pasos de los herbívoros en busca de nuevas fuentes de alimento. Casi con seguridad persigue también a los dientes de sable, felinos carnívoros de gran tamaño que dejan a menudo restos de carroña, cuyos fósiles aparecen cerca de los de erectus en numerosos lugares. Durante el camino hacia oriente se encuentra con ramales que enfilan hacia el norte, por ejemplo al Cáucaso, una zona con bastantes lluvias y boscosa, y a la vista de los fósiles que han aparecido en Dmanisi, Georgia, un área de pastos con rinocerontes, jirafas, avestruces y carnívoros (como el lobo o el megantereon) parece que efectivamente algún homo ha llegado hasta allí. La hipotética salida desde África, además de por el Sinaí puede haberse realizado también por Bab el Mandeb, cercano a la etíope Hadar y en el camino geotectónico que se conoce como Corredor de Tetis, que desde el valle del Rift llega hasta el sudeste asiático a través de la Península Arábiga. Sea como fuere el homo se expande con celeridad, llega al extremo oriental de Asia y aprende a sobrevivir en los bosques de bambú que cubren el territorio. Comparte este ecosistema con el cerdo, con el elefante stegodon y con el primate más grande que ha existido, el vegetariano gigantopithecus, que quizá es cazado  para ser comido. Ya vimos posibles restos de habilis en esta zona, en Punjab y la Península Malaya, y en refuerzo de la teoría que sitúa su arribada mil siglos atrás aparecen ahora nuevos fósiles en Sangiran, en Java (que está unida al continente como ya se ha dicho) esta vez de erectus, con 940 cc. de capacidad craneal y 1’70 mts. de altura, habitantes de cavernas que cazan en los bosques y en grupo, con capacidad de lenguaje. No hay apenas herramientas de piedra, pero esto se explica por la posible utilización del bambú, un material fuerte y versátil que puede esgrimirse de dos formas, como palo para abatir animales y afilándolo para sajar la piel. También en Java, en Mojokerto, hay fósiles de un niño, estos ya más discutibles, y otros parece que bien datados en un lugar muy distante, la Cueva de Longgupo en el sureste de China, en donde se ha hallado una mandíbula y dientes de homínido junto a lo que parecen (ahora sí) herramientas de piedra y numerosos restos de animales, como el gigantopithecus y un ancestro del panda gigante, el ailuropoda microta. Una cuestión que viene a embrollar aún más este asunto es que la tecnología, cuando existe, es Olduvayense, es decir de homo habilis, por lo que se ha sugerido que tras emigrar éste desde África en las fechas ya dichas evoluciona en Asia hacia el erectus, que sería así una especie asiática. Para los estudiosos de este continente es la posición con más partidarios. Y para enredar del todo la madeja aparece en Koobi Fora, en Kenia, otro homo, el homo ergaster, tan lleno de similitudes con el erectus que induce a pensar que sea una variación local. Pero sus culturas no son coincidentes y las dataciones varían aunque sea poco, llevando a pensar a muchos que son especies distintas, el ergaster africano y el erectus asiático. El homo ergaster (“trabajador”) tiene una capacidad craneal de 850 cc., con talla y proporciones anatómicas muy similares a las del hombre moderno y capacidad de lenguaje articulado. Como ancestro podría tener al rudolfensis o al propio habilis, y hay quien dice que desciende del australopithecus sediba. La circunstancia de que habilis y ergaster coexistan en la cuenca del lago Turkana durante bastante tiempo induce también a pensar que podrían ser la misma especie, pero el vivir separados en la misma zona, en nichos ecológicos distintos y evitando competir directamente es un argumento a favor de la diferenciación. También hay disimilitudes en la morfología, como que el homo ergaster posee cresta sagital, grandes dientes, nariz ancha y generosa y extremidades largas, mide 1’85 mts. y tiene la pelvis estrecha. Para sus valedores es él quien migra desde África, llega hasta Asia meridional y allí se le conoce como erectus o evoluciona hacia esta especie, mientras que algunos grupos se quedan en África y darán origen en el futuro al hombre moderno. Hay una tercera vía, basada en los fósiles que habíamos encontrado en Dmanisi, Georgia, en realidad varios cráneos con capacidades diferentes, de entre 600 (el más pequeño y primitivo cráneo de homínido descubierto fuera de África) y 780 cc. Este yacimiento abunda en la fecha de salida de África de homo u homínidos en al menos -1’9 m, porque el erectus no puede estar en Dmanisi en el mismo instante en que surge en África. Los primeros homo que llegan a Eurasia son según esta hipótesis de una especie anterior, y por la morfología de los cráneos (aunque hay diferencias entre unos y otros) pequeños y redondeados en lugar de angulosos, parecen habilis. También pueden ser homo ergaster desviados de la ruta, o incluso una especie distinta, descendiente de homínidos antiguos, el homo georgicus que propugnan algunos. La verdad es que los restos de Dmanisi presentan una mezcla sorprendente de rasgos arcaicos y modernos, entre los morfológicos una mayor facilidad para trepar a los árboles, y en cuanto a los conductuales una industria de herramientas sin modificar, rocas de basalto y cantos rodados naturales transportados tal cual desde sus yacimientos, muy pocos con talla, y los que la tienen muy condicionada por la morfología del soporte. Una indicación sobre la estructura social y las estrategias de subsistencia de los primeros homo se advierte también en Dmanisi, en los restos de un individuo que pasa los últimos años de su vida con un solo diente (se sabe porque los alveolos han sido reabsorbidos) y depende por tanto de la colaboración del grupo para sobrevivir. Tiene que comer por fuerza alimentos blandos, sea médula ósea, masa cerebral o vegetales suaves, y aunque puede hacerlo solo, la edad avanzada del individuo sugiere que han contribuido otras personas, al menos para la consecución de la comida. Así pues hay compasión, o colaboración como mínimo. Una última teoría (no por eso menos válida) sugiere que estos individuos son un paso intermedio entre habilis y erectus, tal vez el origen de erectus, lo que haría de Dmanisi la cuna de éste y el punto de partida para sus viajes. Así sería el curso de los acontecimientos: los homo evolucionan a partir del habilis en África, llegan a Asia sudoeste, de donde marchan pronto, y circulan hacia Georgia, en donde completan la transición hacia erectus. Después se diversifican. Algunos son precursores de los erectus de Asia oriental (a los que para que concuerden las fechas se da una datación algo posterior, que es muy posible) mientras que otros grupos emigrarán en el futuro, cuando las condiciones climáticas lo permitan, hacia el oeste, hasta aparecer en Atapuerca. Un último contingente quizá regresa a África, evoluciona allí hacia el homo ergaster y de él surgirán los humanos modernos. Suma y sigue

África

Las lascas son esquirlas obtenidas por percusión de una roca, algunas talladas y con filos muy cortantes, como las de cuarzo que aparecen ahora en la formación Shungura del sur de Etiopía. Éstas son del mismo tipo Olduvayense que las que se han hallado en el norte de África, en Ain Hanech  (Argelia) y enSouk el Arba de Marruecos, y constituyen una excelente prueba de de que el homo desde sus inicios como especie se ha diseminado por muchos lugares

América

En Venezuela, restos de homotherium junto a otros de panteras, lobos, camélidos, equinos y smilodon, un dientes de sable que pulula por todo el continente, gran carnívoro de hasta 300 kgs. de peso, con la cola corta y movimientos torpes para ser un felino, pero con gran fuerza en las patas

Oceanía

Y en Australia un león marsupial, el thylacoleo carnifex, pesado y musculoso, de hasta 130 kgs., con pulgares oponibles, grandes garras curvas e incisivos enormes, que no dejan escapar la presa

 -1’76 m

África

Las herramientas de piedra no se libran tampoco de cierta discusión, al menos sobre la especie que da origen a sus innovaciones. Poco a poco los útiles se van perfeccionando, haciéndose más sofisticados, y en este momento aparecen en Kokiselei, no lejos del lago Turkana de Kenia, hachas de mano bifaces de modelos muy distintos a los anteriores, sin duda orientadas a diferentes fines, no solo cortar carne sino golpear por ejemplo la madera. Este tipo de tecnología se conoce como Cultura Achelense, y se caracteriza porque las herramientas son mayores y más pesadas que las Olduvayenses del homo habilis. Se cincelan los bordes, y la fabricación necesita de un planeamiento previo que incluye la selección del tipo de roca más favorable. Ocurre como ya se ha dicho en África oriental, después de la posible migración del homo hacia Asia, y se va a quedar en aquel continente durante los próximos 250.000 años, sin atravesar sus fronteras. Como coincide con la aparición del homo ergaster resulta tentador atribuirle la paternidad de esta cultura, que para otros aún no ha comenzado porque aducen que estas herramientas son de transición entre las Olduvayenses y las verdaderas Achelenses, posteriores. Están asociadas con restos de fauna entre la que destaca, por su gran tamaño, el hippopotamus gorgops, de más de 2 mts. de altura en el hombro y 4’5 de longitud, con ojos en lo alto que le permiten ver mientras está en el agua

 -1’75 m

África

El australopithecus boisei que aparece en Koobi Fora de Kenia y en Olduvai de Tanzania, con cerebro de 530 cc., está considerado casi de forma general la misma especie que el paranthropus boisei

 -1’70 m

África

El homo habilis es el constructor de la estructura artificial más antigua que se conoce, un círculo de piedras apiladas sobre el suelo de un habitáculo, muy posiblemente con funciones de paraviento, en Olduvai, Tanzania, el lugar que da nombre a su cultura. También en Etiopía, en Gomboré, hay rastros de otro posible paraviento, esta vez junto a utillaje lítico de basalto, cuarzo y lava volcánica. En el mismo oriente de África pero en Kenia, en el lago Turkana y en Nariokotomé, el erectus o el ergaster recurren a la cooperación entre los miembros del grupo para la caza, el transporte y el descuartizamiento de los cocodrilos, jirafas, hipopótamos y otros animales, y utilizan herramientas para cortar plantas, raíces y madera, que evolucionan en paralelo a las innovaciones del Olduvayense. En general los homo van creando zonas de actividades específicas allá donde se asientan, áreas de taller, lugares de abrigo o para desmembrar la caza

 -1’6 m

África

Ya sea el erectus o el ergaster (que para algunos aparece ahora) la especie coexiste en Karari, Kenia, con el habilis y con formas de australopithecus, todos con industria lítica, mientras en Garba, Etiopía, afloran bifaces Achelenses. En cuanto al ergaster, tiene el canal vertebral sin el suficiente desarrollo como para que su respiración permita un discurso complejo, es decir que su comunicación es sobre todo gestual, aunque la combine con algunos sonidos 

Europa

En España, un fragmento de cráneo aparecido en el sur, el llamado Hombre de Orce, desata la polémica sobre los homínidos en Europa. Junto al fósil hay huesos de animales, entre ellos de pachycrocuta brevirostris, una especie de hiena extinta, que hace pensar a muchos que el propio cráneo de Orce pertenece a un animal. Y es que de ser un homínido obligaría a pensar que un grupo de estos cruzó por Gibraltar hacia la Península Ibérica más o menos en las mismas fechas de la migración hacia Asia, una teoría atrayente y quizá posible, pero sin yacimientos, ni cercanos ni en la ruta, ni fósiles de ningún tipo que la avalen

Asia

En China aparece nueva industria lítica, ahora en Majuangou, en el noreste, que refuerza la tesis de la migración asiática de homo en fechas tempranas

 -1’5 m

África

Las zonas boscosas continúan mermando y el homo y otras especies prosiguen su búsqueda de nuevos territorios, un proceso en el que grupos de erectus (o de ergaster) se expanden por buena parte de África. Llevan consigo la tecnología Achelense, ahora con una mayor variedad tipológica tras la aparición de los raspadores y el uso de la cuarcita, y entre los lugares en donde se asientan están Nyabusosi, en Uganda, en donde aparecen lascas de tamaño reducido, el sitio de Sterkfontein de Sudáfrica y Peninj y Olduvai en Tanzania, aquí con Olduvayense aún de homo habilis, aunque evolucionado hacia primitivos bifaces. La tendencia general es a constituir campamentos más o menos permanentes, dentro de una misma zona pero con movilidad de los grupos. Se prefieren los lechos de los ríos, aunque se resguardan de las crecidas, se busca el amparo frente al viento y en la mayor parte se organizan áreas de despiece, de taller y habitación. En Swartkrans, Sudáfrica, vemos restos quemados de huesos de animales, mientras en el Rift, en Koobi Fora, Kenia, hay indicios de hogar, una indicación de que se usa el fuego (aunque no se produce). También se mejoran las técnicas de caza y recolección para llegar a un mayor número de especies, aunque el carroñeo es esencial todavía para la supervivencia de los grupos

Europa

Europa aloja a una fauna de lo más variada, que incluye bisontes, uros, cabra montés, rebeco, antílopes, corzos, alces, ciervos, renos, el rinoceronte lanudo, el asno, diferentes equinos y elefantes, el mamut, león de las cavernas, la pantera, linces, gatos, hienas, osos, zorros, lobos, nutrias, la marta y el armiño, la marmota y el castor, la liebre, conejos y ratones. En cuanto al paisaje, la tundra es un espacio abierto, sin árboles y frecuentemente helado, y los bosques, siempre alejados de la línea glaciar, son de dos tipos: la taiga, poblada por coníferas, y el bosque caducifolio, templado. En la zona oriental abundan las estepas, con vegetación escasa y clima extremo

 -1’44 m

África

El último resto conocido de homo habilis es una mandíbula hallada en Kenia. Tras haber coexistido durante casi 400.000 años con el erectus la idea de que sean ancestro y descendiente encuentra dificultades, y allana la tesis del origen asiático de este último, mientras que en África el habilis habría vivido en realidad junto a otra especie, el ergaster

  -1’4 m

Tierra

Nuevos grupos de homo salen de África coincidiendo con la mejoría del clima que marca el fin de la glaciación Donau, una subida de temperaturas que en la Europa atlántica y mediterránea y en el sur de Rusia da paso a una expansión de los bosques. Los primeros restos Achelenses asiáticos aparecen en Ubeidiya, Israel, y son hachas de mano bifaciales, picos e industria de lascas iguales a los africanos. A tenor del territorio en el que se encuentran estos restos se deduce que la migración se realiza (al menos) por el Corredor de Levante, un camino que atraviesa el Sinaí  y luego el Bósforo hasta alcanzar probablemente las costas del Mar Negro, es decir Anatolia por el sur y el Cáucaso al norte, ambas en la dirección de Europa, que entra en el período interglaciar Donau-Gunz. El aumento de temperaturas también se advierte en Java, que asimismo ve iniciar una expansión considerable de sus bosques

África

Aquí el Achelense se impone en Olduvai, Tanzania, tras la desaparición del homo habilis. La cultura Olduvayense se transforma, utiliza percutores de madera para el acabado final de los bifaces, abandona los cantos y produce modelos geométricos a base de trabajar las lascas de forma radial, para conseguir un buen filo. Son hendedores, raederas y picos, de sílex y cuarcita principalmente, extraídos de grandes bloques de piedra. También los campamentos sufren ciertos cambios, entre los más visibles el de no necesitar instalarse cerca del agua. En Etiopía, en concreto en Garba, el Achelense evoluciona hacia los cantos trabajados para fabricar hendedores, y en otro orden de cosas el fuego se utiliza cada vez con más profusión, como muestran los hogares hallados en Chesowanja (Kenia) y en las etíopes Bodó y Gaded

América

Fin de la glaciación Jersey norteamericana

 -1’36 m

Asia

La industria lítica del noreste de China se hace evidente con la aparición de raspadores y buriles en Xiaochangliang, datados con bastante seguridad por  magnetoestratigrafía

  -1’2 m

Tierra

El homo erectus, sea de origen asiático o africano, ha colonizado ya gran parte de Asia y quizá entra en Europa. Una mandíbula encontrada en Atapuerca, España, al parecer de homo, lleva a pensar que podría ser así, aunque no se conoce por dónde, cuándo ni cómo entra en el continente. Las similitudes que presenta con los ejemplares de Dmanisi, en Georgia, nos llevan hacia aquella teoría de que algunos grupos de estos han avanzado hacia el oeste, y en ese viaje evolucionado hasta alcanzar una forma diferenciada, pero el hecho de que muestre también alguna semejanza con el homo habilis conduce hacia una supuesta migración a través de Gibraltar o el sur europeo, de lo que tampoco hay pruebas. Se le ha denominado homo antecessor, y aparece junto a 32 herramientas de tipo Olduvayense, de sílex, de formas sencillas, no Achelenses, algo que también descarta su llegada desde África. En ayuda de la tesis de la posible presencia de homo en Europa aparecen restos de un hogar en la Cueva de Nolhac-Biard (Francia) que constituyen la más antigua datación de uso del fuego en este continente

  -1’1 m

Tierra

Glaciación Gunz en la Europa alpina, llamada Narev en Rusia y Nebraska en América

   -1 m

Tierra

Las bajas temperaturas asociadas a la glaciación Gunz producen un descenso en los niveles del mar que redunda quizá en la emersión de puentes de tierra temporales entre Marruecos y España. Viene esto a colación del hallazgo de restos de homo erectus tanto en el norte de África como en Europa, un hecho que da un atisbo de verosimilitud a la teoría de la migración mediterránea, aunque persiste la incomparecencia de cualquier otro tipo de fósiles asociados a esta ruta. Lo que sí es indiscutible es que hay ya homo erectus en Eurasia, y puesto que la glaciación Gunz en África no se deja sentir mucho (si acaso variaciones leves en las sabanas del Rift) la especie se enfrenta en los nuevos territorios a un reto difícil de solucionar, un descenso de temperaturas para las que no está ni biológica ni socialmente preparado, que no pueden menos que afectarle, especialmente en el interior de China y en Europa. Será el desarrollo de su cultura, entendida en el más amplio sentido, lo que le permita no solo, pero sí de forma muy particular, la supervivencia. Y uno de los elementos de esta cultura es el lenguaje, que quizá el erectus ya utiliza aunque sea en una forma muy básica, ayudado por los cambios anatómicos y por la complejidad social alcanzada. La infancia se ha alargado, el aprendizaje se hace más completo, aumenta la dependencia y llega más tarde la edad núbil, incidiendo en una diferenciación progresiva del rol de cada sexo en el grupo que va determinado principalmente por la maternidad, y que conduce de modo casi ineludible al aumento de la cooperación grupal. Avanza el erectus pues, evoluciona velozmente y se diferencia cada día más del resto de primates y mamíferos, aunque aún no sabe encender fuego, solo utilizar el que recoge fuera, producido por causas naturales

Europa

La llegada del erectus y su industria lítica a Europa marca el comienzo del Paleolítico Inferior, que a grandes rasgos podemos dividir en zonas geográficas, las mismas que utiliza el homo para sus asentamientos. Son tres, las llanuras del norte, la zona central y el litoral mediterráneo. La primera está delimitada por los casquetes glaciares, y transcurre por la zona septentrional de Alemania hacia Polonia y Rusia, la segunda se caracteriza por ser tierras altas cruzadas por valles fluviales, y en el sur del continente, de clima más templado, uno de sus principales atributos es la ubicación de los asentamientos en zonas costeras. En común tienen todas unas formidables barreras físicas, montañas o glaciares o tundras que imponen un cierto aislamiento a los grupos y conducen a una relativa diversidad tecnológica y cultural. Pero el erectus sigue siendo nómada, y además de mostrar una gran capacidad de adaptación mantiene los contactos. En Beroum, no muy lejos de Praga, hay industria de cantos trabajados y lascas primitivas, de evolución hacia el Achelense

África

Aunque África queda alejada de la zona de glaciaciones no está exenta de cambios climáticos, como el período de lluvias que se inicia ahora en la zona ecuatorial, la llamada pluviación Kagueziense. Es muy posible que este episodio influya en la extinción de homínidos que se observa, expresada en la desaparición del registro fósil de dos robustus, el australopithecus y el paranthropus

Asia

Desde la parte oriental africana el homo ergaster (según la teoría que lo sostiene) migra hacia Eurasia, y está en el origen de los ejemplares de homo encontrados en Java. Pero antes de llegar tan lejos echemos un vistazo al camino, en el que ha dejado algunas huellas. Por ejemplo en Siberia, en Karama, zona de Altai, un lugar de clima más templado y benévolo que el actual, hacia el que se desvían uno o varios grupos al pasar por Kazajstán desde la ruta que conduce al Himalaya. Y en India aparecen bifaces Achelenses, en Tamil Nadu, en Attiramapakkam, los segundos asiáticos tras los ya mencionados de Israel. Son también hachas de mano como las africanas, una convincente prueba de la emigración del homo, que inaugura asimismo el Paleolítico Inferior en Asia. Llegados por fin al sudeste, las características del territorio tienden a aislar a los grupos, uno de los cuales es posible que alcance la isla de Flores, en Indonesia, que ahora no está unida al continente, un trayecto más bien corto pero que supone la utilización de balsas. Tanto en el sudeste como en India aparece un roedor, el rattus rattus, conocido como “rata negra”, una división del género rattus al que pertenece la rata común, que inicia en este tiempo su expansión hacia Europa

Oceanía

En Australia vive el diprotodon, el mayor marsupial conocido, de 3’8 mts. de largo, comedor de arbustos y maleza, con dos grandes incisivos inferiores dirigidos hacia adelante

-980.000

Europa

Francia. En la Cueva de Vallonet, en los Alpes marítimos, aparece el primer hábitaten cueva conocido de Europa, con industria de cantos trabajados toscamente y lascas talladas, de cuarcita

 -900.000

Tierra

Los hallazgos Achelenses de Eurasia, cuya zona norte está cubierta por glaciares, no están exentos de discusión, por la diversidad entre unos y otros y por su pobre técnica, en comparación con los africanos. Tampoco es correcto identificar siempre al erectus con el Achelense, y aunque en general se acepta, tanto la morfología de los individuos como la propia industria difieren según las zonas. Una explicación razonable es que esto se deba a la evolución local, o a que algunos grupos sean de ergaster, llegados desde el este africano y evolucionados en su propio contexto

África

De lo que no hay duda es de que el Achelense africano marcha por delante, y una buena prueba de ello es la producción de hachas de mano bifaces en lo que parece una cadena operativa en Olorgesailie, Kenia. Ésta es una zona lacustre con poco arbolado, y los útiles aparecen junto a huesos de hipopótamos, babuinos, elefantes, cebras y jirafas troceados para extraer el tuétano

Europa

Yacimientos de Achelense tosco en Ca´Belvedere (Italia) Sandalja en Trieste y Karlich en Renania, sin verdaderos bifaces pero de datación segura

 -850.000

Europa

Cenizas, huesos y sílex calcinados por el fuego en Cueva Negra, Murcia, son restos de lo que podría ser el primer hogar conocido de España

-800.000

Europa

En Soleihac, en el Macizo Central de Francia, huesos de animales y herramientas líticas sin fósiles de homínidos. La datación está muy contrastada, por lo que se considera a esta región como una de las más antiguas de Europa ocupadas por el homo. Algo más al sur, en Ceprano, cerca de Roma, aparece justo lo contrario, un cráneo atribuido a erectus pero sin industria lítica ni fauna asociada. El hecho de que el cráneo sea de gran capacidad y presente algunos atributos peculiares, unido a que las últimas dataciones lo colocan alrededor de -400.000 hace pensar que es una especie distinta, evolucionada. Y en la zona atlántica, en Portugal, hay cantos trabajados desde el centro al sur del país, en Ericeira, Casal do Monte y la sierra de Monsanto entre otros

Asia

En Asia también se diversifica el homo, que aparece ahora en puntos muy distantes, desde un campamento de cazadores cerca de Tabriz, en Irán, hasta Guangxi, en la frontera de China con Vietnam y junto a herramientas Achelenses. También hay herramientas líticas en Indonesia, en un lugar llamado Mata Menge de la isla de Flores, que confirmaría la llegada del erectus algún tiempo atrás. Junto a los pretendidos útiles de esta isla (hay diversas dudas sobre ellos) aparecen restos de stegodon florensis, un proboscídeo enano propio de la zona

Oceanía

En Maui, en las islas Hawai, se forma el volcán Haleakala

 -780.000

Europa

España. Restos de homo en Atapuerca, Burgos, cráneos y mandíbulas de 86 individuos del que se ha denominado homo antecessor, con capacidad craneal de 1000 cc., altura de 1’73 mts. y posible descendiente del erectus de Dmanisi, con quien presenta semejanzas en la mandíbula y los dientes, aunque las proporciones corporales están más próximas al ergaster y a los humanos modernos. Los fósiles aparecen muy fragmentados y con señales de canibalismo, cortes o fracturas producidos incluso en los cráneos por instrumentos de piedra (de tecnología pre- Achelense) que indican que se consume el cadáver por completo. Un poco más al sur, en Madrid, habita un proboscídeo, el elephas antiquus, de 3’70 mts. de altura, con colmillos curvados hacia arriba y una lengua larga para atrapar el alimento. Se mueve en manadas de entre 5 y 15 ejemplares, y prefiere ambientes cálidos en zonas boscosas

-750.000

Tierra

Época del Pleistoceno Medio. La vida del erectus evoluciona rápido y en función de los lugares en donde se asienta, que están a su vez muy determinados por los cambios climáticos, pero pese a las distancias las transformaciones se producen en todos los grupos y en todas las zonas siguiendo unos esquemas afines. Esto puede achacarse a la propia biodinámica de la especie, aunque no hay que desdeñar algo menos abstracto y más tangible, los contactos entre grupos, que antes o después llevan las innovaciones a todas partes. Una evolución social llamativa es la creación de campamentos estacionales, con la ya generalizada división en espacios distintos, para dormitorio, despiece o carroñeo, tareas especializadas como la fabricación de útiles y en algunos lugares zonas incluso de descanso, con hogar. El erectus recolecta vegetales, por ejemplo frutos, bayas, nueces, raíces o miel, y en cuanto a la caza y la pesca se especializa en las especies que abunden en la zona. Las técnicas son simples, trampas para los grandes mamíferos o conducción de las manadas hacia zonas pantanosas, con prácticas de acoso que incluyen fuego y ruido. Esta actividad es de riesgo, la ejecutan individuos preparados y quizá obtienen con ella una vaga jerarquía. En cualquier caso las innovaciones suceden de forma gradual. El Pleistoceno Medio coincide con el fin de la glaciación, la Gunz de Europa y la Nebraska de Norteamérica, el inicio del interglaciar Gunz-Mindel y en África ecuatorial con el ocaso de la pluviación Kagueziense

Europa

En Grecia, industria lítica sin restos humanos en la Cueva Petralona

Asia

Homo erectus en Yuanmou, provincia de Yunnan en China, de datación dudosa, que algunos llevan a -1’7 m. En la también china Gongwangling, restos de erectus junto a huesos de fauna que sugieren un clima cálido

 -730.000

Europa

Italia. En Isernia la Pineta, en el centro peninsular, vemos un posible campamento estacional, con estructura de habitación y huesos de grandes mamíferos junto a raederas y cantos trabajados de sílex

-725.000

Europa

En Vértesszollos, cerca de Budapest, en Hungría, industria de cantos trabajados, cuarzos y cuarcitas, junto a fósiles de homo erectus, con zona de hogar y restos de osos

-700.000

Europa

El erectus se ha asentado prácticamente por todo el continente, con industria de bifaces mucho más finos. En Pakefield, en las Islas Británicas, aparecen 32 herramientas de pedernal negro, primera indicación segura de la presencia del homo en el norte de Europa. Estos restos no implican navegación porque las islas todavía están conectadas al continente por puentes de tierra. En el otro extremo continental vuelve a aparecer la Cueva Petralona de Grecia, ahora con un cráneo, que algunas dataciones llevan hasta -300.000 y que efectivamente parece una transición desde erectus hacia nuevas formas. En el oeste del Mediterráneo, en España, el clima más benigno puede ser la causa de la multitud de yacimientos que existen, desde El Aculadero de Cádiz, un sitio al aire libre con bifaces toscos, pasando por Baza, en Granada, con herramientas de cuarcita pero no restos humanos, otra vez Atapuerca, en donde aparecen fósiles de seis individuos junto a cantos de tipo Olduvayense tardío, y en el este también, en Puig d´en Roca, provincia de Gerona, y Cau d´en Borrás en Castellón, por citar algunos. Los yacimientos del norte parecen relacionados con los franceses, mientras que los andaluces y los de Portugal, como Magoito y Açafora, no solo recuerdan a otros marroquíes sino que desempolvan la vieja tesis del paso del erectus desde Marruecos hacia la Península Ibérica por Gibraltar

África

Mientras el Achelense se expande por África central, en el este se extingue el paranthropus boisei

Asia

El primer hogar conocido de Azerbaiyán está en la Cueva de Azikh, y aparece en las mismas fechas en que el Achelense se propaga por Siria y Pakistán

 -690.000

Europa

Restos humanos, probablemente de erectus, asociados a fauna en Carriere Carpentier, Francia

 -640.000

América

Una sucesión larguísima de erupciones en Wyoming, Idaho y Montana han ido depositando lava en una zona de decenas de km2 que ahora estalla, origina una especie de caldera y delimita el perímetro del actual parque de Yellowstone

 -600.000

Tierra

Las temperaturas ascienden considerablemente en casi todo el mundo

Europa

Un nuevo homo aparece en el horizonte europeo, el homo heidelbergensis, con muchas papeletas para ser descendiente del ergaster pero también del erectus. Del primero tiene la estatura, que alcanza los 1’80 mts., y las proporciones corporales, muy modernas aunque con el tronco más ancho, y del erectus la mandíbula larga, robusta y saliente, arcos superciliares muy marcados y grandes mejillas. El heidelbergensis alcanza los 100 kgs., tiene dientes pequeños, de carnívoro, una gran abertura nasal y una inteligencia se supone que bastante superior a la de sus coetáneos y ancestros, dada su capacidad craneal de 1350 cc.. De esta fecha solo se conserva una mandíbula en Mauer, Alemania, porque el cráneo de la Cueva Petralona de Grecia (que ya vimos cien mil años atrás) y que algunos sitúan como de heidelbergensis está muy cuestionado. Como hay, empero, restos posteriores en otros lugares europeos e incluso africanos sabemos mucho de este homo. Por ejemplo, que abandona el carroñeo y se hace gran cazador, quizá porque el frío de Europa ha hecho desaparecer o menguar muchas especies vegetales y porque un mamut es una cuantiosa fuente de comida para el grupo, además de surtirle de pieles con las que cubrirse. Los clanes se componen de entre 15 y 40 individuos que explotan y defienden un territorio, aunque sin perder el contacto entre los grupos para evitar la endogamia. Presenta un dimorfismo sexual y un desarrollo infantil y adolescente similar al de los humanos modernos, su esperanza de vida se calcula entre 40 y 45 años y se sabe que utiliza palillos para los dientes. Ya en el terreno de las especulaciones se dice que podría ser el primer homo en enterrar a sus muertos, y asimismo que practica el arte o algún tipo de ritual, visto que en algunos yacimientos aparece la hematita, un pigmento rojo ocre. Pero estos asuntos plantean muchas dudas. En lo que respecta al lenguaje, y también como especulación, es posible que se vaya articulando, con fonética primitiva y en todo caso muy rudimentaria. Según análisis de ADN la aparición del heidelbergensis coincide con el momento en que divergen nuevas líneas evolutivas entre los homo, aunque no se considera a esta especie un ancestro de los humanos modernos

El erectus por su parte continúa su expansión por numerosos sitios, como los de Prezletice, en Bohemia, o Loreto de Ventosa en Italia, aquí demostrado por los útiles, raederas y lascas asociados a huesos de animales

África

También asociado pero a heidelbergensis está el cráneo que aparecen en Bodó, Etiopía, si bien es más robusto y con una anchura nasal como no se conoce en ningún homo .En Kabwe, Zambia, otro fósil supuestamente de este tiempo, el homo rodhesiensis, presenta una gran capacidad craneal, 1300 cc., y rasgos de erectus y de ergaster. Es supuesto porque aunque verdaderamente parece una nueva especie la datación está muy cuestionada, algunos la sitúan incluso más allá de -200.000. En la zona ecuatorial africana mientras tanto comienza un nuevo período de lluvias, la pluviación Kamasiense

 -580.000

Tierra

Una nueva bajada de temperaturas da paso a la glaciación Mindel en Europa alpina, que en el norte se conoce como Elster, en Rusia se denomina Oka y en Norteamérica Kansas

 -500.000

Tierra

El homo heidelbergensis se extiende por el sur de Europa y posiblemente por África, aunque en ambos continentes las fechas de los restos son múltiples y sujetas a discusión. No más sin embargo de la que suscita su genealogía, ya que para algunos investigadores es una forma evolucionada de homo erectus, para otros está relacionado con el homo antecessor, para un tercer grupo con el ergaster y en fin, para un cuarto y de momento último es una variación local de otro homo que aparece ahora, el homo sapiens arcaico, llamado así por poseer muchas características del hombre moderno sin serlo por completo, que surge repentinamente en distintos lugares del planeta para enmarañar la madeja de la evolución humana. Este enredo se convierte en total galimatías cuando se aborda la nomenclatura, puesto que a esta nueva especie se le denomina presapiens, anteneanderthal y preneanderthal según el autor y el lugar de origen de los restos. Aquí, para no volvernos locos y en aras de la claridad expositiva y la inteligibilidad dejaremos al heidelbergensis como especie aparte y a los nuevos homo se les denominará homo anteneanderthal (cuando los ejemplares sean europeos) y homo sapiens arcaico a los africanos y asiáticos, bien entendido que todos pueden ser variaciones de una sola especie cuya característica en común es la de poseer una capacidad craneal superior a 1000 cc. En línea con lo dicho, un estudio reciente ha llegado a la conclusión de que las secuencias genéticas del futuro neanderthal (homo neanderthalensis) y del hombre moderno comienzan aquí su evolución por separado. Tras analizar más un millón de parejas bases de ADN (que suponen sólo un 0,03% de los 3.200 millones que componen el genoma completo del neanderthal) de un fósil excepcionalmente libre de contaminaciones, y compararlas con la secuencia genética del hombre moderno y del chimpancé, se llega a la conclusión en este estudio de que esa divergencia se produce ahora, con un posible error de 50.000 años

Europa

Un poco de geología, flora y fauna para despejar el paisaje. Los cambios en el clima tienen una doble influencia en las Islas Británicas, la de las transformaciones ambientales y la de la variación en los niveles del mar, que las llevan a estar unidas o no al continente según las temperaturas. Eso sí, incluso cuando el agua es hielo y los niveles del mar se desploman, el Rin y el Támesis vierten su caudal en un área del Atlántico que dificulta el paso entre Francia e Inglaterra. Pero no es suficiente impedimento para detener al homo heidelbergensis, que aparece en Boxgrove, Sussex, Inglaterra, en una playa junto a restos de un rinoceronte herido por algún  proyectil, aunque la datación es dudosa. En Bélgica hay cantos trabajados en Belle Roche (Lieja) y en otros lugares, todos ellos relacionados con los del norte francés, y en Alemania yacimientos al aire libre y en cuevas, como Reutersruh, Hannover y Vogelherd. Con respecto a la fauna, pasean por Europa un hipopótamo gigante (que en las islas del Mediterráneo deriva en una forma enana) un bisonte también superlativo y una especie nueva, el toro, relacionado con el uro. Los ciervos abundan, entre ellos el megaloceros giganteus, el mayor que ha existido, con astas enormes, y entre las plantas hay poca evolución durante el Pleistoceno, apenas la producida por la permanente modificación de las condiciones ambientales. La Península Ibérica se libra de la glaciación, pero bajan las temperaturas lo bastante como para que se ocasione una regresión marina, se reduzca a poco más que un charco el estrecho de Gibraltar y sea fácilmente franqueable. En Laguna Blanca, Ciudad Real, y en Pinedo (una terraza del Tajo cerca de Toledo) hay bifaces de cuarcita asociados a fauna de elefantes, caballos y ciervos, y también industria lítica en Sotillo (Madrid) y La Maya (Salamanca)

África

La prueba de que las nuevas especies de homo aparecen en lugares muy lejanos se puede ejemplificar en dos yacimientos, el primero Kathu Pan de Sudáfrica, en donde aparece una pieza de piedra tallada, hecha para ser atada a un palo, junto a fósiles de lo que parece heidelbergensis, y el segundo en Tanzania, en el lago Ndutu, con restos de sapiens arcaico mezclados con otros que parecen de erectus

Asia

En Asia es el Achelense el que predomina por ahora. Haciendo un recorrido rápido de occidente a oriente encontramos en Turquía evidencias de tuberculosis en un erectus. Según una hipótesis, los humanos con piel oscura que migran desde latitudes tropicales hacia el norte producen menos vitamina D, una circunstancia que afecta al sistema inmune y al esqueleto y puede producir enfermedades como la tuberculosis, que aparece así en el homo. Algo más al norte, en Armenia, el yacimiento de Satani Dar presenta industria de cantos trabajados, cinceles diversos y bifaces de obsidiana. Bifaces y lascas aparecen también desde el valle del Jordán hasta el Eúfrates, demostrando que esta extensa zona está ya bien poblada, y dando un buen salto, hasta Siberia, vemos un entorno de tundra con abundante fauna en Ulalinka y Filimoshki, en la cuenca del Amur, junto a cantos trabajados sobre cuarcita, si bien estos yacimientos tienen la datación e incluso la veracidad de los útiles cuestionados. Más segura parece la industria de cantos y lascas también de cuarcita de Srinagar y Mahadevian (India), en la cuenca del río Narmada, y con respecto a China, aparecen restos en Yunxian de un homo muy robusto, con capacidad craneal de 1100 cc. y asociado a herramientas y huesos de animales 

 -450.000

Europa

En la Cueva de Arago, Francia, restos de heidelbergensis, el llamado Hombre de Tautavel, con signos de haber sido comido por sus compañeros. En España, concretamente en Torralba, provincia de Soria, un trozo de madera aguzado de 50 cms. parece una punta de lanza, y en Korolevo, Ucrania, hay restos de industria lítica

Asia

En China, cráneos, mandíbulas, dientes y huesos pertenecientes a varios individuos en la Cueva de Zhukudian, ocupada alternativamente por hombres y hienas. Es el llamado homo erectus pekinensis, conocido popularmente como Hombre de Pekín, con capacidad de entre 915 y 1225 cc., industria lítica de cantos, lascas y núcleos de cuarzo y restos de hogares en los que aparecen huesos quemados como combustible, un indicativo de que controla el fuego. Es muy probablemente el primer homo que domina alguna técnica para su encendido, un erectus que vive grupos de alrededor de 25 individuos que son semejantes en su morfología a los humanos modernos excepto en el cráneo, que es menor, y en los dientes, que son mayores. Su altura oscila entre los 1’56 mts. de los machos y los 1’44 de las hembras, y de los numerosos huesos de animales asociados podemos destacar los de pseudaxis grayi, un tipo de ciervo al que probablemente caza en grupo, aunque el pekinensis es también carroñero y recolector

 -400.000

Tierra

El uso del fuego contribuye a cambiar la vida del homo de un modo espectacular, aunque estas transformaciones se producen con lentitud y por zonas. El fuego es fuente de calor y luz, sirve para cocinar (no solo la carne sino muchas semillas que en crudo son incomestibles) para quemar maleza, hacer señales, dirigir la caza, trabajar el sílex, el hueso, el asta y la madera (que se endurece) para preparar colorantes, como protección contra las alimañas, para extender la vivienda en profundidad o expandirla al aire libre, y también para colonizar regiones más septentrionales, por lo general mucho más frías. Un gran número de cosas, que inciden de forma tangencial en la organización de los grupos y el desarrollo de la convivencia. También se han desarrollado mucho las técnicas de caza, quizá el más importante de los impulsos en la colonización de nuevos territorios, porque se persiguen las manadas de grandes mamíferos allá donde se dirijan. Con el progresivo aumento de la utilización de lanzas y su permanente mejora en el diseño el homo se ha colocado ya por encima, si no de todos de la mayor parte del resto de animales. Y eso que aún come carroña, como muestran los numerosos huesos de herbívoros que aparecen con marcas de corte debajo de las que dejaron los dientes de sus predadores. El aprendizaje, sea de fabricación de útiles, de técnicas de acecho o de normas de conducta, va aumentando su importancia en detrimento de la selección natural, y también el habla, si es que existe, se beneficia de todos estos cambios, sobre todo de los morfológicos. El discurso articulado se posibilita ahora porque la base craneal es más flexible, un indicativo de que la laringe, que es un factor esencial para el lenguaje, puede moverse arriba o abajo con mayor facilidad

Asia

En India aparecen hachas de mano Achelenses en Didwana, Rajasthan 

África

En Marruecos, restos de homo erectus en las dunas de Salé, junto a Rabat, y también en Kébibat

Europa

Y en Europa, ya sea el heidelbergensis, el anteneanderthal, el homo erectus, el  antecessor o todos ellos es innegable que viven un período muy difícil a causa de la glaciación. Y eso que a partir de aquí comienza una etapa algo más cálida, que anuncia el relativamente próximo fin de la Mindel. Las Islas Británicas como ya se ha dicho se han visto cubiertas casi por completo durante algunas etapas de gran frío por una capa de hielo de unos 2 kms. de espesor, al norte de la cual la vida es prácticamente imposible y al sur con seguridad muy penosa. Pero incluso en esas circunstancias aparece en Clacton-on-Sea (Essex) una punta de lanza de madera de tejo. Mientras, en el continente, en Schoningen, al sur de Alemania, hay restos de hogar junto a miles de huesos de animales, en general grandes mamíferos con cortes producidos por instrumentos de piedra. También hay piezas de madera, entre las que destacan tres lanzas de abeto talladas con cuidado exquisito, de entre 150 y 200 cms. de longitud, con las puntas hechas de la zona de la base del tronco (que es la más dura) y el centro de gravedad del asta situado en el tercio anterior, exactamente igual que en las jabalinas deportivas actuales. Este trabajo indica no ya habilidad sino conocimiento técnico, tanto para su fabricación como para su uso, que en este territorio es esencialmente la caza de caballos. En el yacimiento de Laaerberg, junto al Danubio, en Austria, se han hallado cantos trabajados sobre cuarcitas

Hay que viajar al sur para que la tundra comience a verdear y aparezca un hábitat más favorable al homo, en los márgenes de bosques, aunque sean de árboles dispersos y también apriete el frío. Aprovechando la subida de temperaturas que comienza, algunos animales se desplazan un poco más al norte, y tras ellos van los homo, expertos cazadores, sí, pero expuestos siempre a sufrir traumatismos y heridas dolorosas, como muestran sus fósiles. En Italia, el cráneo de Ceprano que ya se mencionó y que algunas dataciones sitúan en este momento parece una transición entre erectus y heidelbergensis, y encaja a la perfección con los restos españoles de Atapuerca, del mismo tipo de homo. Son estos de Atapuerca fósiles de 28 individuos de ambos sexos, ninguno de más de 45 años, con peso entre 60 y 80 kgs. y una estatura máxima en los varones de 1’75 mts., algunos con traumatismos curados y todos en el interior de una cueva que debió cerrarse repentinamente, por algún percance natural. Su capacidad craneal oscila entre 1100 y 1400 cc., poseen mandíbulas robustas, no tienen casi mentón y presentan marcas en los dientes que indican dos cosas por lo menos, que han sido utilizados para cortar o desgarrar y que utilizan mondadientes. Las clavículas son largas, y visto el hioides y los huesecillos del oído parece que tienen posibilidad de hablar. Entre los ejemplares hay uno que presenta una enfermedad degenerativa, que arrastró durante años antes de morir, un individuo cuya única posibilidad de movimiento es con ayuda. Puede ser que vaya con bastón, pero desde luego no puede cazar, y eso implica que recibe asistencia del grupo

 -390.000

Europa

Fin de las glaciaciones, Mindel, Oka, Elster y Kansas, e inicio de una faseinterglaciar que en la Europa alpina se conoce como Mindel-Riss

 -382.000

Asia

En el centro de Israel, en la Cueva de Qesem, dientes de esta fecha que son casi idénticos a los del hombre moderno

 -380.000

África

El cráneo de lo que parece un homo sapiens arcaico aparecido en Zambia muestra un canal hipogloso similar al de los humanos modernos, que indica potencial para el habla

Europa

Terra Amata, cerca de Niza, en Francia, es el primer lugar conocido en el mundo con una estructura de vivienda construida por el homo. Se trata de una gran choza erigida en una playa, de planta oval de 10 x 4 mts., las paredes compuestas por ramas de considerable tamaño apoyadas sobre dos grandes bloques de piedra, el techo sostenido por postes y el interior relativamente organizado, con hogar y un agujero para el humo. Su construcción implica uso del fuego, aquí todavía aprovechando el producido naturalmente, pero sobre todo un alto grado de planificación del trabajo, de distribución de tareas y quizá (es especulación) de una incipiente jerarquía. Tiene todas las trazas de ser un campamento de verano, erigido por un grupo de cazadores de elefantes, jabalíes, mamíferos en general y aves, quizá también carroñeros. Asociados al lugar hay ostras, lapas y peces, industria de bifaces (hendedores y raederas) y algunos elementos óseos

 -375.000

África

Etiopía continúa siendo un vivero de fósiles de homo. En Gawis, en la región de Afar, aparece ahora un cráneo que se ha atribuido a homo rhodesiensis, aunque su datación es ambigua, podría ser muy anterior y también posterior. Asociados a al fósil aparecen herramientas de piedra y restos de animales, elefantes, cerdos, cebras, antílopes, felinos y roedores

-370.000

Europa

Podría ser el erectus pero también el heidelbergensis el autor del yacimiento al aire libre de Bilzingsleben, Alemania, que posee una zona de taller en la que se han encontrado utensilios de madera junto a astillas y virutas, así como industria lítica de bifaces sobre cuarcita, en concreto raederas y perforadores. También se usan astas de ciervo. El sitio está en un territorio de caza de elefantes, rinocerontes, osos y otros grandes mamíferos, aunque no por eso dejan de recolectarse bayas, nueces, raíces y demás. Algunas piedras dispuestas en forma circular se han asociado a la base de una vivienda, pero es más probable que sea un hogar que aglutina las reuniones del grupo

 -350.000

Europa

El hogar forma parte ya prácticamente de todos los asentamientos europeos, desde Vértesszollos en Hungría pasando por Alsacia hasta la Cueva de Arago en Francia e incluso en las Islas Británicas, en Gales, por nombrar algunos. En  Steinheim, Alemania, un cráneo de forma alargada y redondo por la parte posterior, con capacidad de 1100 cc. y arcos superciliares no demasiado prominentes parece el de un heidelbergensis

África

Mientras en la zona ecuatorial se produce el fin del período de lluvias Kamasiense, mucho más al sur, en Elandsfontein, Sudáfrica, hay nuevos restos de homo, quizá sapiens arcaico o quizá rhodesiensis

Asia

Y en Asia, en concreto en el valle del río Soan, en Punjab, territorio de India y Pakistán, y también en Madrás (Chauntra) surgen los primeros bifaces, lascas y hendedores hechos con técnica Levallois, que consiste a grandes rasgos en una preparación especial de la piedra madre. En el norte de China, la Cueva de Zhukudian continúa ocupada por el pekinensis, un erectus con paredes del cráneo más gruesas y una morfología más robusta que la de sus primos de África, que demuestra que más allá del origen de la especie es la evolución aislada de los grupos la que marca diferencias. La industria lítica se desarrolla en Zhukudian hacia la perfección en los retoques y la esperanza de vida continúa en torno a los 45 años. Éste es un ecosistema idóneo para el erectus, con gran variedad de árboles frutales, como el nogal o el avellano, y olmos y pinos que le proporcionan madera

-300.000

Tierra

Más allá del período interglaciar que ahora sucede, las condiciones climáticas del Pleistoceno han marcado el avance o retroceso de los casquetes polares, y en relación con ellos la línea de la tundra, que es un territorio casi helado, y la del bosque caducifolio. Las zonas boscosas avanzan hacia el norte cuando suben las temperaturas, mientras que descienden hasta los países del Mediterráneo cuando estas bajan, influyendo no solo en las migraciones sino en la propia evolución del homo. África se queda al margen de estas mudanzas, y en consecuencia sus poblaciones caminan por diferentes líneas evolutivas. Según una tesis, el heidelbergensis de Europa se adapta físicamente al frío para sobrevivir, se hace más rechoncho y fornido y deriva en el anteneanderthal o ya en el propio homo neanderthalensis. Para otros son especies distintas, que coexisten un tiempo hasta que las duras condiciones y la competencia llevan al heidelbergensis a la desaparición. En cualquier caso el homo europeo pierde altura y desarrolla un cuerpo corto y fuerte, una forma ideal para conservar el calor y hacer frente a las exigencias de unas condiciones ambientales realmente extremas. En contraste con él, la rama africana que llamamos homo sapiens arcaico gana en altura y esbeltez para sobrevivir en un clima mucho más caluroso. Es de este linaje, según todos los indicios, del que surgirá el hombre moderno

Asia

Los restos de homo hallados en la cuenca del río Narmada, en Hathnora y Nethankeri, estado de Madhya Pradesh de India, tienen unos rasgos morfológicos que recuerdan al sapiens arcaico, un hecho que unido a que la población de erectus parece que comienza a menguar en el continente (para algunos solo sobrevive como tal en Java y en áreas aisladas del sur) ha abierto un debate sobre la existencia en Asia de ancestros de los humanos modernos. En el norte de Siberia aparecen también nuevos asentamientos de homo

Europa

La Cueva de Arago de Francia es una fuente casi inagotable de restos humanos de esta época, ahora con 50 individuos con rasgos de anteneanderthal pero también de erectus, que aparecen asociados a industria lítica

Y en Castel di Guido, Italia, un pequeño paso atrás en la evolución del lenguaje, porque entre los restos de homo encontrados hay un hueso hioides regresivo con respecto a algunos anteriores, que lleva a pensar que este individuo no tiene capacidad, o apenas, para el habla articulada

 -286.000

África

Herramientas y pintura ocre que parece elaborada en Kapthurin, Kenia, junto a huesos de animales y restos de homo erectus

 -280.000

Asia

Una nueva aportación a la teoría de que existe en Asia algún tipo de ancestro del hombre moderno es el hallazgo en Yinkou y Jingniushan (China) de fósiles de homo con rasgos que recuerdan en parte al heidelbergensis y en parte al homo sapiens arcaico

Europa

Otro cráneo, esta vez de una mujer de Swanscombe, Islas Británicas, tiene una capacidad de 1300 cc., las paredes gruesas y las formas del anteneanderthal, aunque podría ser heidelbergensis. Asociados a él hay bifaces, raspadores y otros útiles Achelenses. Y en Boxgrove, restos aunque escasos de un individuo de 1’80 mts. de estatura y 90 kgs. de peso, también junto a bifaces

-250.000

Tierra

La facultad de hablar en el homo tiene mucho que ver con la posición de la laringe, que debe ser baja, y con la equivalencia entre la longitud del conducto que forma la boca y la de la parte posterior, responsables de la articulación de sonidos. Esta posición baja de la laringe es una adaptación anatómica causada por la postura bípeda, aunque el momento y la especie en que sucede es objeto de infinitas discusiones. Para algunos aparece en el erectus, para otros en el neanderthal y para un tercer grupo en las formas actuales de homo. Cuestión peliaguda, porque en asuntos de lenguaje la morfología tiene una importancia crucial pero no completa, la laringe o el hioides son solo un aspecto de un asunto que es en gran medida cultural, es decir que necesita para su discernimiento interpretaciones de la conducta, como es por ejemplo la aparición de inhumaciones u objetos de adorno. En lo estrictamente físico se produce ahora en el cerebro una cesación de su tendencia al incremento de volumen, debido a factores socio culturales como el propio habla, que convierte progresivamente al grupo en un depósito de conocimientos y libera espacio para otros desarrollos. Por supuesto, el lenguaje a que aquí se hace referencia es un modo de expresión compuesto por palabras con fonética y semántica concordantes, o lo que es lo mismo, sonidos con significado concreto, nada que ver con otras formas de comunicación existentes entre animales (y quizá plantas)

Europa

Europa está ya casi colonizada por el anteneanderthal (para algunos es el neanderthal) principalmente el oeste. Lo ha logrado adaptándose al clima y a las condiciones de cada territorio, con ajustes biológicos y mejoras socioculturales y tecnológicas, como perfeccionar los métodos de elaboración de trampas y de conducción de manadas de mamíferos hacia lugares de difícil evacuación. Se utilizan bifaces y hendedores para el troceo de las piezas grandes, pero si son pequeñas se descuartizan en los asentamientos, y aún se practica el carroñeo. Vive el anteneanderthal en grupos reducidos, con una densidad poblacional muy baja, variable en cada territorio según las condiciones geomorfológicas y de clima, pero los clanes están interrelacionados, de esto no hay duda porque el intercambio de materias para la elaboración de utensilios y la uniformidad de su diseño es notoria, con mínimas variaciones locales. Se utilizan huesos para percutir sobre todo tipo de elementos, y la madera sirve para la elaboración de báculos, postes y puntas, materiales de poca perdurabilidad que han dejado muy pocos vestigios

Ahora echemos un vistazo al hábitat. En la Grotte de l´Observatoire de Mónaco hay huesos de animales que han servido de comida al homo, mientras el sitio de La Micoque da fechas poco precisas, algunas quizá anteriores, con bifaces. En el Achelense ibérico aparecen dos zonas de despiece en Arganda (con fecha anterior según algunas dataciones) y huesos asociados de grandes herbívoros y de carnívoros, talla sobre sílex y algunos buriles y percutores. No lejos de allí, en Manzanares, Madrid, y en las terrazas del Tormes, yacimientos análogos. Muy cerca del Duero, en Soria, Torralba es un lugar de despiece de elefantes, quizá porque es pantanoso, y presenta industria de hendedores y raederas sobre cuarcita, trabajo de madera y huesos tallados por percusión. En Atapuerca, Burgos, industria lítica de sílex, cuarcita y cuarzo, y en Italia, en Torre in Pietra (Roma) bifaces lanceolados y raederas, exactamente igual que en la cercana Castel di Guido y en Ponte Mamboilo. Solo indicios de industria pero muy verosímiles es lo que encontramos en Capri y Sicilia (que en este momento pueden estar unidas a tierra) quizá de heidelbergensis. Y finalmente en Becov, Chequia, cantos trabajados

África

Comienza un nuevo período de lluvias ecuatoriales, el Kanjeriense

 -230.000

Europa

Las fechas de aparición del homo neanderthalensis varían de modo considerable según las fuentes, pero este es un momento de bastante consenso. La especie es marginal en sentido geográfico, circunscrita a zonas con condiciones climáticas de frío intenso, en los límites territoriales de supervivencia del homo, aunque su presencia es segura también en los bosques templados del sur (junto al heidelbergensis, el antecessor, sus descendientes, la mezcla de ambos o algún otro, que sobre esto sigue la maraña) demostrada por indicios de intercambios de industria de neanderthal con la de habitantes de otras zonas en dos puntos, a través de Gibraltar y entre Sicilia y Túnez. De su morfología podemos destacar el bulto que sobresale en la zona posterior del cráneo, que le sirve como sujeción para la musculatura de su fornido cuello, así como gruesos arcos superciliares, cara ancha y nariz prominente y bulbosa, sin mentón, mandíbula potente, incisivos grandes y la mayor capacidad craneal de cualquier homínido anterior o futuro, 1500 cc. de media. La columna vertebral y las extremidades son cortas y robustas en relación a su altura, 1’70 mts., y tiene la piel clara y el pelo de color castaño. Llega a pesar hasta 90 kgs., y aunque su físico es consecuencia de una adaptación al clima, se cree que algunas de sus particularidades son una deriva genética debida al aislamiento. Se alimenta de mamuts, rinocerontes lanudos, hienas, osos, venados gigantes, león de las cavernas y cualquier animal que como él se haya adaptado al paisaje, que es de bosque que se vuelve tundra según la época y el territorio. La industria del neanderthal tiene una tipología mucho más diversificada que la de otros homo coetáneos, con herramientas específicas para cortar carne, raspar, trabajar la madera, etc. Se abriga con las pieles de sus presas, maneja con soltura el fuego y es muy posible que tenga un lenguaje articulado, aunque la cortedad de su faringe produce unos sonidos con seguridad diferentes a los del ser humano moderno 

 -220.000

Europa

En Biache-Saint Vaast de Francia aparecen restos humanos, probablemente de neanderthal

 -200.000

Tierra

Glaciación Riss en la Europa alpina, llamada Saale para el norte europeo, Moscú en Rusia e Illinois en América, que sin duda influye en que aparezca en Eurasia el mamut lanudo

Nuevos análisis de ADN, en este caso una comparación genómica de algunas poblaciones dispersas de cazadores-recolectores bosquimanos que perviven hoy día en el sur de África, con la de distintos grupos humanos también modernos pero de distintos territorios ha resultado en que aquellos provienen del ancestro común en línea mucho más directa que ningún otro, incluidos los pueblos agricultores y ganaderos que los rodean. La teoría es que toda la humanidad actual proviene de una población de cazadores y recolectores que vive en el sur de África en este momento, que se comunica en un lenguaje clic (así denominado porque las consonantes son chasquidos) muy similar al khoisán que hablan hoy los bosquimanos. Los humanos modernos, inicialmente una pequeña población, se extienden (según esta hipótesis) desde el sur por todo el continente, y después acabarán colonizando el planeta. No surgen en Etiopía, como se pensaba hasta ahora, y al ser solo una fracción la que emigra la diversidad genética entre cualquiera de las posteriores razas es menor que la que separa a todas ellas de los bosquimanos, que conservan unos genes mucho más parejos a los del ancestro común. De hecho la población mundial no africana es tan homogénea que los genetistas calculan que proviene de no más de 1.000 o 1.500 individuos (esos que migraron) a lo que se puede añadir colateralmente que de los cerca de 7000 idiomas que se hablan hoy en el mundo casi un tercio son de África. Hay otra investigación, en este caso de ADN mitocondrial, que se transmite solo por vía materna -es decir que solo si hay continuidad femenina se puede seguir su evolución en el tiempo hasta llegar a una hipotética primera mujer-  realizado sobre el ADN de las placentas de 147 mujeres de diferentes orígenes raciales, que concluye que en África vive en este tiempo la hembra de la que todos somos descendientes. Y no falta quien afirma que los neandertal y los humanos modernos divergen también en esta fecha, de un ancestro común 

África

Más allá de estas posibles evoluciones, el homo continúa su existencia en África. En Kalambo Falls, Zambia, hay fragmentos de madera trabajada con sílex de formas Achelenses, probablemente mazos y varas, pero de cronología discutida, quizá posterior. En Sidi Abderramán, Casablanca, Marruecos, restos de homo asociados a animales y hachas de mano, muy parecidos a los fósiles de Ternifine en Argelia, que se creen de homo sapiens arcaico. Y no faltan restos en otros lugares, como Sidi Zin de Túnez o el oasis de Kharga en Egipto

Europa

En Europa, con dudas muchas veces sobre si son heidelbergensis o neanderthal, hay restos en Ponte Mamboilo, Italia, en Pontnewydd de Inglaterra, en Steinheim de Alemania y otros lugares. En Markkleeberg (Leipzig), bifaces y lascas hechas con técnica Levallois, que aparece ahora en el continente

Asia

Achelense es también la industria lítica de El Ubeidiya, Jolon, El Tabun y otros de Israel, y la de Beirut en Líbano, y la de Jebel Idriss y Khattab en Siria, por nombrar algunos, con probables aunque no verificadas derivaciones hacia Anatolia, el Cáucaso y el interior asiático. Mucho más al este, en India, la industria Achelense está en su plenitud, con ejemplos en Chirki (Madrás), Uttar Pradesh, Bihar, Orissa y el oeste de Bengala. En la Península Malaya hay industria de cantos trabajados y lascas en Bukit Jawa, y en China aparece un cráneo en Dali, al sur del país, con poco prognatismo y rasgos que recuerdan a los erectus norteños de la Cueva de Zhukudian, con capacidad de 1150 cc. y algunas características más modernas. En general estas poblaciones asiáticas tienen muchos rasgos comunes en su morfología, de lo que se deduce que son el resultado de evoluciones locales de erectus. La polémica reside en descifrar si de ellos se transita directamente hacia el hombre moderno o se mezclan con sapiens arcaico procedente de África

América

Como América se separó del resto de continentes mucho antes de la aparición del homo, ha quedado un poco al margen de la historia humana del Pleistoceno. Pero no hay que desesperar, algunos visionarios han descubierto en Calico (California) y Valsequillo (México) artefactos de piedra producidos por el homo, en concreto el erectus, que de alguna manera ha atravesado el Pacífico. Las dataciones, radiométricas y por el sistema de uranio-torio, dan resultados sorprendentes por fiables, pero la opinión general es que se trata de artefactos de piedra producidos de modo espontáneo por procesos geológicos, que resultan en formas que recuerdan a las de algunos útiles humanos, los llamados geofacts. También en Toca da Esperanza, Brasil, hay supuesto instrumental lítico, fechado por espectrometría de rayos alfa 

Oceanía

Un gran terremoto en Hawai provoca un tsunami que cruza el Pacífico y llega a la costa de Japón

 -195.000

África

África es en este momento, a diferencia de los continentes del norte, un territorio cálido, en determinadas áreas incluso de clima riguroso, y en ese ambiente como ya se indicó los homo evolucionan hacia formas gráciles, menos robustas que en Eurasia. Es de una de estas formas de la que deriva el homo sapiens, que aparece ahora en Omo, Etiopía, quizá como evolución de aquellas poblaciones del sur emparentadas con los bosquimanos (algunos de cuyos grupos han llegado hasta aquí) y en coincidencia temporal también con la hembra madre a que nos condujo el estudio de ADN mitocondrial. Los restos están datados fehacientemente, con uranio-torio y otros métodos, y a este primer ejemplar se le conoce como Hombre de Kibish por la formación rocosa en donde se encuentra. Tiene tez oscura, talla y apariencia de humano moderno, 1400 cc. de capacidad craneal y una posición de los fósiles que arriesgando quizá excesivamente nos lleva a intuir algún tipo de enterramiento. Hay otro individuo en Omo con rasgos más antiguos, quizá de rhodesiensis, una aparición oportuna porque nos recuerda que las poblaciones conviven en un mismo territorio con distintos grados de evolución. Y evocación a otros tiempos es lo que nos trae el cráneo de Kabwe, (conocido como Broken Hill) en Zambia, al que se dató en -600.000 como rhodesiensis, que para algunos es de esta fecha y además sapiens arcaico. Es un cráneo muy robusto, con arcos superciliares grandes, frente huidiza y 1280 cc. de capacidad

-190.000

Asia

El homo erectus no ha desaparecido del todo, o así parecen indicarlo los restos hallados en Hexian, China, de algunos individuos con frente estrecha y retrasada, arcos superciliares grandes y capacidad craneal de 1025 cc.

-186.000

Europa

En el interior de la Cueva de Lazaret (Niza, Francia) aparece una cabaña de planta rectangular de 11 x 3’5 mts., uno de cuyos muros es la propia pared de roca de la gruta. Lo demás son postes de madera unidos entre sí con algún tipo de ligazón, quizá tiras de cuero, que posiblemente se recubren con pieles de animales, que se fijan al piso con piedras. En su interior hay dos zonas, una de taller y otra de hogar, con suelos alisados y acceso independiente, dos entradas distintas orientadas hacia el interior de la gruta, no a la boca de la cueva, para resguardarse del viento. La tecnología es Achelense, pero los fósiles, contra todo pronóstico, parecen de homo erectus, cuando se supone que en la zona habita el neanderthal, o en todo caso el heidelbergensis

-175.000

Europa

Entre los caracteres morfológicos del neanderthal destacan una simetría cerebral y forma de lóbulo frontal iguales a los del sapiens, mientras que el hueso hioides, que sostiene la laringe, indica que está capacitado para la expresión compleja, aunque su lenguaje como ya se ha dicho es probablemente muy básico, de voces o chasquidos (eso sí, estentóreos, a tenor de su gran capacidad pectoral). Vive en cuevas, cuida a los ancianos y enfermos y explota un área alrededor del asentamiento no demasiado grande, como muestra el que sea muy difícil encontrar útiles a más de 50 kms. de distancia. Caza pues en la zona donde vive, con armas que son esencialmente lanzas con puntas de piedra, en los límites del bosque y si es posible grandes mamíferos como el ciervo rojo, que proporciona alimento a todo un grupo durante dos días

 -170.000

Universo

Explosión de una supernova en la Gran Nube de Magallanes, una galaxia enana vecina de la Vía Láctea (a una distancia de la Tierra de 162.902 años luz, según mediciones recientes) visible desde el hemisferio sur

 -164.000

África

Una de las primeras posibles pruebas de que el homo ha desarrollado ya una conducta simbólica se encuentra en el asentamiento de Pinnacle Point, Sudáfrica, en donde han aparecido restos de tierra de color ocre rojo transportada desde un lugar a 5 kms. de distancia, se supone que para pintarse los cuerpos

 -160.000

África

Otra potencial manifestación de este pensamiento conceptual aparece en Herto, en la región de Afar de Etiopía, en tres cráneos un poco más grandes y más largos que los del homo sapiens con marcas de corte que apuntan a que han sido objeto de alguna especie de rito mortuorio. No es simple canibalismo porque las marcas están muy pulidas, un rasgo típico del comportamiento simbólico. Las diferencias anatómicas han hecho que se denomine a estos ejemplares homo sapiens idaltu (“anciano”) que algunos califican como descendiente del homo rhodesiensis

En Marruecos, bifaces, percutores y hachas de mano en Casablanca, Rabat y Jbel Irhoud

 -150.000

Tierra

Comienza el Paleolítico Medio en algunas zonas de África y en Europa, un tiempo que se puede definir en líneas generales por la aparición del homo sapiens y la plena expansión del neanderthal, cada uno con su industria lítica. Como todas las periodizaciones la fecha está sujeta a variación según las fuentes, tanto más cuanto que es una etapa que se define por el desarrollo humano. En lo que se refiere al neanderthal vive ya prácticamente en toda Europa, mientras el sapiens camina por Omo, Etiopía, el centro africano y también Sudáfrica, en la Cueva Border, en Klasies River Mouth y en Singa. Su aspecto es muy característico, con cuerpo menos fuerte que el resto de los homo, arco superciliar pequeño y cara también corta, acabada en mandíbula con mentón. Su cerebro es de superior volumen que el de sus congéneres africanos, y su comportamiento algo distinto, fabricante de herramientas especializadas, impulsor de técnicas mucho más eficientes para la obtención del alimento y con una organización social más compleja. Muy lejos parece del erectus, que sin embargo se resiste a desaparecer de sus nichos del sudeste de Asia, adaptado como está perfectamente a los ambientes húmedos y tropicales de Vietnam, Tailandia, Java y otras zonas contiguas

Una divergencia evolutiva de este tiempo es la que se produce entre el oso polar y el oso pardo, o lo que es lo mismo el ursus maritimus y el ursus arctos, según los resultados de algunos análisis de ADN

Europa

La isla de Jersey del Canal de la Mancha está unida a Normandía por el bajo nivel del mar, y en ella aparece el yacimiento Achelense de Cotte de Saint Brelade, con herramientas asociadas a huesos de mamut. En la Península Ibérica, Achelense en Cáceres, en Albalá

 -148.000

Asia

Y ahora un cráneo con polémica, para variar, el hallado en Zuttiyeh, Israel, con rasgos para algunos de sapiens arcaico, para otros de neanderthal y para un tercer grupo simplemente con errores en su cronología

 

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